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violencia en los niños

Todos los padres saben que el bullying es una amenaza potencial, pero pocos padres esperan que esa amenaza se convierta en tragedia, como aquellas en la que un adolescente víctima del bullying mata a su atacantes, cómplices u observadores. Aunque este tipo de tragedias son raras, la amenaza de que este problema pueda crecer es real. Frecuentemente algunas situaciones pueden prevenirse con la intervención de los padres, mientras que otras requieren algo más consistente. La buena noticia es que hay maneras directas de ser un padre proactivo que proteja no solo a sus hijos sino a todos aquellos que puedan verse involucrados en el problema.

Comunicación Abierta

Una de las cosas que pueden hacer que el bullying sea tan difícil de combatir es la falta de recursos disponibles para las víctimas. El bullying tiene la tendencia de empezar suave y empeorar con el tiempo. Por eso es importante acondicionar a tus hijos para la cero tolerancia hacia el comportamiento del bullying, ya sea por su parte o por la de otros.

Alienta a tus hijos a hablar de sus problemas, y recordarles que cualquier comportamiento indeseado o agresivo debería ser reportado, aunque sea solamente para encontrar la solución juntos. Es importante que sepan que no tienen que enfrentarse solos al problema, te tienen a ti para conseguir apoyo moral. Al tiempo que algunos chicos pueden tener cierto orgullo al pelear sus propias batallas, aún puedes ofrecerles guía y consejo acerca de las mejores formas de proceder en una situación difícil.

Detectar las señales de lsa victimas

A pesar de tus buenas intenciones, tus hijos simplemente puede que no deseen hablar de sus problemas, y sus razones son difíciles de entender para un padre. Forzar una conversación no es recomendable, ya que la sensación de coerción e incomodidad los trajo hasta ese punto en primer lugar. Es importante que dentro del contexto, te presentes como su aliado, en vez de otra fuerza dominante en sus vidas.

No obstante, existen otras maneras indirectas en la que tus hijos pueden comunicar que son víctimas de bullying sin siquiera estar conscientes de ello. Observa su comportamiento y actitudes para detectar señales de alerta como las siguientes:

  1. Heridas inexplicables
  2. Pérdida o daño de sus objetos personales (ropa, joyería, aparatos electrónicos)
  3. Cambio en sus hábitos alimenticios, ya sea consumo en exceso o falta de apetito.
  4. No quieren asistir a la escuela (fingiendo alguna enfermedad o mostrando miedo)
  5. Pérdida de interés por mantener buenas calificaciones.
  6. Pérdida repentina de sus amigos o muestras de ansiedad frente a situaciones sociales.
  7. Baja autoestima y depresión
  8. Comportamiento autodestructivo (huidas, heridas auto infligidas, pensamientos suicidas)

Sí, algunos de estos comportamientos son parte de la adolescencia, no hay necesidad de sacar conclusiones solo porque tu hijo se saltó la cena luego de un día difícil. Simplemente son comportamientos que tenemos que observar detenidamente, ya que al convertirse en patrones sería buen momento para tomar acción. Considera preguntarle a tu hijo si tiene algún problema y que no importa lo insignificante que parezca, tú estás allí para ayudarlo.

señales de un agreso en potencia

Desafortunadamente el bullying es una acción que requiere una dinámica entre dos o más personas. Hay muchas cosas que pueden crear un agresor: los sentimientos de inadecuados, el rechazo de otros y la ira. Recuerda, no importa lo terrible que sean, un agresor también es el hijo de alguien más que está luchando contra sus problemas, no es un malvado que no se merezca tu compasión, algunos pueden estarse enfrentando a verdaderos problemas en casa o son así como resultado del bullying que sufrieron cuando eran más pequeños.

Si sospechas que tu hijo puede ser un agresor entonces estás en la mejor posición de prevenir una fuente de bullying, observa bien el comportamiento de tus hijos y chequea si muestra alguna de estas señales:

  1. Agresividad a flor de piel, se pelea o discute de forma frecuente.
  2. Es amigo de otros niños que se comportan como bullies.
  3. Se mete en problemas frecuentemente.
  4. Consigue o tiene cosas que no le has dado y que no le pertenecen, especialmente electrónicos o cosas de valor.
  5. Culpa a los demás de sus problemas
  6. No se hace responsable de sus actos
  7. Tiene una necesidad constante de probarse a sí mismo.

Ambas listas constituyen una buena guía para entender los patrones de comportamiento. Si tu hijo está estresado por duras asignaciones, puede parecer más airoso de lo normal, así que no te apresures a sacar conclusiones. La mayoría de los adolescentes, sobre todo los varones tienen tendencias agresivas, lo cual puede indicar que tienen algún problema, sin embargo eso no quiere decir que estén tratando mal a los demás.

se el cambios que quieres ver

En donde sea que haya cambio, encontraras resistencia, como personas no nos gusta ser forzados a tomar una nueva dirección, los cambios pueden parecer difíciles, abrumadores e incluso desesperanzadores cuando no hay un camino claro para seguir.

De acuerdo a StopBullying.gov los directores escolares pueden tener un profundo efecto en el bullying, gracias a sus capacidades de liderazgo y su perspectiva apropiada. Si la escuela de tus hijos no tiene un buen sistema, tú y otros padres pueden participar activamente en la creación de uno y ayudar así con la carga de responsabilidades a los otros empleados del colegio.

Organiza reuniones con otros padres para buscar un punto de encuentro en las ideas, y así crear un plan y una estructura organizada para lidiar con los eventos de bullying en la escuela, posiblemente no todos se sumen inmediatamente, pero por el momento empezar es lo que importa, a medida que se vea el progreso, muchos más se unirán a ti.

Considera reclutar a los profesores para que participen en las reuniones, así tendrán la perspectiva interna y una visión más amplia de lo que ocurre todos los días en el colegio y el impacto que esto tiene en el sentido académico. Después de todo nadie quiere que su hijo se convierta en una víctima de bullying, así que cualquier sistema que los ayude a sobreponerse y aliviar el estrés será bienvenido en cualquier familia.

 Sé consistente

 La clave del cambio es ser constantes con el esfuerzo. Prevenir el bullying y su expansión es un maratón, no un sprint. Busca programas y sistemas a los que puedas comprometerte, divide las responsabilidades entre los padres de modo que no sea uno solo el que lleve toda la responsabilidad.

Mientras más te involucres en la escuela, más fácil será, y más importante aún es el efecto que tiene en los niños, pues muchos se sienten desesperados en sus propias escuelas al punto de sentir miedo y mucho estrés. Si observan padres involucrados a los que puede recurrir en caso de algún problema la carga disminuye, hay más espacio para el desahogo y el alivio de tensiones, evitando así que el problema se salga de proporción y se convierta en tragedia.

 

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